CULTURA
El mundo entre amenazas terroristas y ambientales
Todas las semanas los medios de comunicación divulgan alertas de tsunamis, terremotos y otros fenómenos naturales, además de informarnos sobre amenazas de terroristas. El mundo vive una de sus épocas más duras.

| Gerardo Carrillo | Julio 18, 2011
El mismo ser humano ha llevado al mundo globalizado a vivir en estado de alerta. A diario vemos o leemos cómo los medios de comunicación, no sólo los peruanos, nos informan sobre dos tipos de amenazas: ambientales y terroristas.
En cuanto a las alertas ambientales, los noticieros han agregado como parte de su información diaria la difusión de terremotos, huracanes o tsunamis y, en algunos casos más sensacionalistas, hasta de temblores leves que se dan en distintos paÃses. América, Europa, Asia, Ãfrica, OceanÃa, sea en el polo norte o el polo sur, ningún lugar o pueblo nos es ahora indiferente.
Más allá del dolor que nos causa ver el sufrimiento, sentimos que hemos lastimado tanto a nuestro planeta que si hay un desastre en OceanÃa o Asia, esperamos expectantes la repercusión que tendrá en nuestras vidas. Para eso hemos creado agencias meteorológicas, institutos geológicos, entidades como el Centro de Alertas de Tsunami del PacÃfico. Y si no hay una amenaza inmediata o a mediano plazo, es casi inevitable pensar: ¿cuándo nos sucederá?
Es entonces que los medios o las redes no solo cumplen una labor de información (en el mejor de los casos) sino que satisfacen nuestros miedos. Y los medios saben bien que eso vende. Rápidamente nos informan cuál serÃa el tamaño de la ola, si las réplicas pueden afectarnos, si esa lluvia intensa o aquel inusual viento en nuestro pueblo se relaciona con el desastre. Y ahora incluso esas informaciones contienen matices apocalÃpticos, que muchos esperanzadoramente imaginaban para un futuro no tan presente.
El hoy ya se escribe profusamente con radiaciones y plantas nucleares que amenazan al ser humano y al medio ambiente; con pandemias que se expanden rápidamente a través de los puertos y aeropuertos; con guerras cibernéticas entre gobiernos, terroristas y hackers activistas de los derechos humanos y el medio ambiente. Las acciones de Anonymous o Wikileaks contra diversos gobiernos y transnacionales son un ejemplo de que esto es más realidad que ficción.
Esta es justo la otra clase de alerta a la que ya estamos acostumbrados a recibir: la terrorista. Las amenazas de bomba o los atentados son noticia semanalmente -sobre todo- en los paÃses que combaten directamente grupos separatistas, organizaciones de fanáticos religiosos y narcoterroristas.
Un dÃa es Colombia por las FARC, otro dÃa es España por ETA, usualmente es Estados Unidos y los paÃses que combaten a Al Qaeda como Inglaterra o Francia. Nuestro paÃs tampoco se escapa a este tipo de alerta, los narcoterroristas cada cierto tiempo generan zozobra en la sierra y selva peruana. Estos reportes de acciones terroristas generan caos y tensión general, cierre de aeropuertos, daño a la imagen del paÃs y la cancelación de reservas de turistas extranjeros –que afecta a toda la cadena de comercio que se genera alrededor de ellos (guÃas, agencias de viaje, pequeños productores, etc.).
También algunos gobiernos aprovechan la existencia de estas redes terroristas para generar amenazas falsas de bomba, que sirven de cortina de humo para ocultar acciones ilegales, errores o sus verdaderas intenciones (dominación territorial, económica o cultural). El gobierno de `mister Bush´ fue maestro utilizando supuestas amenazas terroristas y nucleares para invadir un paÃs y controlar sus recursos (Irak o Afganistán son buenos ejemplos).
Sin duda, son tiempos estresantes y deprimentes para el ser humano, que debe soportar a diario –y como en ninguna época- todos los excesos que su propia especie autodestructiva ha sido capaz de generar.
Fuente: http://www.vivienda.gob.pe/
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