Blogs

“¡¿A Jorge Chávez le quieres hacer el avión?!â€Â

  |   Alex Neira / Sentimiento de autoctonía   |   Diciembre 16, 2011

“¡¿A Jorge Chávez le quieres hacer el avión?!â€Â, se suele responder cuando se intuye que alguien desea pasarse de listo con uno. Expresión de lo más criolla hoy por hoy. Así como “¡¿al dueño del carrusel lo quieres pasear en caballito?!†(En este caso estaría mal decir “tiovivoâ€Â). Sin embargo, glorias aparte, si bien don Jorge Chávez es considerado el máximo héroe de la aviación civil peruana, razón por la cual inteligentemente se titula al aeropuerto de la capital así, me parece más síntoma de ignorancia que otra cosa emplear la expresión “¡¿a Jorge Chávez le quieres hacer el avión?!†y no “¡¿a José Quiñones le quieres hacer el avión?!â€Â.


Por una parte hay una ley desde el 2007 dada por el Congreso de la República que le otorgó el grado de Gran General del Aire del Perú; en ese sentido su título es de mayor peso. Por otra parte, recordemos que “hacer el avión†es un solecismo, una frase hecha o locución en pocas palabras; significa timar, tomar el pelo, pasear, verle la cara a alguien.

El gran Jorge Chávez muere intentando cruzar los Alpes, José Quiñones estrella su avión contra los enemigos en lugar de salvarse utilizando su paracaídas. Heroicos ambos, la diferencia se encuentra en que uno enfrentó a la naturaleza y el otro a otros, así pues es más seguro que “nos haga el avión†otra persona a cumbres o nubes. A José Quiñones quisieron hacerle el avión derribándolo pero él pese al costo de su vida prefirió en última instancia morir luchando. Por eso creo que es lógico replicar: “¡¿a José Quiñones le quieres hacer el avión!?, y no “¡¿a Jorge Chávez le quieres hacer el avión!?â€Â.

 Por lo que resta, alguna vez leí que si el idioma fuera determinado por la gente culta no habríamos pasado del latín. Si bien se ubica demasiado arraigado el “¡¿a Jorge Chávez le vas a hacer el avión?!â€Â, no olvido contradicciones de este tipo hay muchas, tengo presente en todo instante es un enigma la razón por la cual unas locuciones quedan y otras no. Desde tal óptica espero poco, motivo que no tiene nada que ver con las ganas de opinar acerca del asunto. Me siento bien con mi conciencia expresándome al respecto al margen de los logros prácticos que pudiera tener mi intervención. En lo que a mí atañe: ¡¿a José Quiñones le quieres hacer el avión?! De hecho. José Quiñones no perdió, o si perdió se llevó a quienes lo vencieron consigo. De eso no hay dudas.

-------------------------------- 


Ahí dejé el artículo, saliendo en dirección al supermercado; en la esquina de mi calle me choco con un viejo camarada, Alfredo Tenorio, quien entre otras cosas en un momento de la conversación dice: “¡¿a Jorge Chávez le vas a enseñar a volar?!â€Â. Uf, la cogí al vuelo y acto seguido me despedí recordando una urgencia, esperando poder ver a mi amigo en el transcurso del día. En otras palabras retorné a paso largo, ansioso por sentarme a escribir.

--------------------------------


“¡¿A Jorge Chávez le vas a enseñar a volar?!â€Â, sin lugar a dudas sería otra solución ya dándole su lugar a don Jorge Chávez. Pues en eso de volar, lo que se dice “saber pilotear la nave†quien fue más destacado sería aquél. Es más, digno de respeto mundial en su tiempo, lo opuesto a un hombre convencional de la aeronáutica, pues en ese campo causó furor diversas veces. No fue como en el caso de José Quiñones, una persona de un acto -así sea admirable por dar su vida-, en cuanto a él todo lo contrario, desde temprana edad destacó por osados logros. Si bien muere por intentar una proeza descabellada para cualquiera, no lo fue para él. En más de un sentido sabía perfectamente lo que hacía. Una perlita (que en realidad son dos): batió el récord mundial de altura (dos veces).

Y en qué quedamos: ¡¿a José Quiñones le quieres hacer el avión?! O ¡¿A Jorge Chávez le vas a enseñar a volar?! En realidad con ambas, idóneas por sus relaciones de construcción, y, asimismo igual significado.


Nota Bene: Alfredo, cuando vuelvas a Cix por fa llámame para bebernos unos tragos, y claro, fumar esos cigarritos que tanto nos gustan.

 

Foto: Joy Paz.

Compartir en

Facebook   Twitter   WhatsApp

338 Vistas    

Comentarios

0 comentarios

Déjanos un comentario

Visita mas contenido

Da clic Aquí para que revise otras publicaciones sobre Blogs