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Jota: el arte como forma de vida

  |   Karla Mallma / Xam   |   Febrero 29, 2012

El arte es una de las creaciones más complejas del ser humano. Lastimosamente en estos tiempos, y sobre todo con "la prostitución del arte" —muy bien representada por las galerías como Sotheby’s o Christie’s,  que inclusive ofrecen a altísimos precios el patrimonio prehispánico latinoamericano— se habla de arte sólo en cuestión de números o como muchos lo denominan: un hobby. Simplemente, se aprende arte porque es parte de la formación colegial, porque distrae, divierte, sirve para matar el rato. Y juzgamos a los artistas así, ligeramente.

Pero, ¿qué pasa cuando descubrimos que para muchos el arte, su arte, es su modo de vivir, de sobrevivir?  Que forma parte de su vida y es una de sus necesidades básicas. Como comer, beber, asearse. Puede parecer increíble y sobre todo muy difícil de entender, pero para las personas que se asumen como artistas y entienden lo que significa ello, el arte es su forma de ser y expresarse ante la sociedad. Y a pesar de los pro y contra de esta actividad, todas las adversidades son compensadas por el universo que abre ante sus ojos lo que denominamos arte.

Jota es uno de ellos, un artista que respira arte. De esos que —como él dice—ser artista significa vivir en una performance, hablar con poesía, comer aire, beber luz. Una persona que entiende que lo único que puede hacer en esta vida es arte, crear. Felizmente Jota, o Juan José Mejía Pisfil, también pertenece a esa generación de artistas que no temen volcarse a su pasado para buscar inspiración, y ello ha dado buenos frutos. Es más, considera que sus obras “no están acabadas”, son obras vivas que salen de su marco y se proyectan en la gente del pueblo,  en el lugar donde alguna vez se desarrollaron esas grandes culturas.

Algo muy valioso de Jota es su arrojo en el arte. Jota nos hace entender por qué no todos los artistas buscan algo específico en el arte, un logro técnico, un tema nuevo. Porque el tipo de legado es otro: es la impresión, el recuerdo de lo visto, el creer en la obra, en construir un lazo estrecho con el público. Por ello considero interesante ver obras de Jota donde están esos pescadores, o esos ceramistas con los cuales él ha crecido.

De toda su producción, considero que tal vez lo más débil son algunos óleos. No todos llevan un nombre de modo que nos referiremos a ellos por alguna característica saltante. Así es necesario un mayor cuidado en el dibujo del Ser cabezón de color celeste y se puede obtener mejores resultados de Cuando bailaremos juntos, en el cual con una mayor acentuación del color la bailarina se apreciaría mejor. Su entrañable obra del ave de color rosado es muy tierna y los colores sublimes, pero el rostro del animal es estereotipado y ello hace que se pierda la majestad del animal, caricaturizándolo en parte.

Lo más destacado —y lo que debe explotar más— es la acuarela. Es la técnica que por sus características es la más apropiada para plasmar la sensibilidad tan característica de Jota. El personaje de rostro naranja es genial y son sumamente tiernas sus ranas,  donde con un escaso trabajo de los fondos funciona perfectamente ese "menos es más". Lo mismo pasa con sus adorables gatos. Jota logra cautivarnos y nos muestra que podría ser un excelente ilustrador de cuentos infantiles.

En el terreno del mural, destaca el mural del Colegio de Arquitectos de Chiclayo, donde a base de un trabajo en color blanco y negro rinde homenaje a los prestigiosos arquitectos Ludwig Mies van der Rohe, Antonio Gaudí, Le Corbusier, el autodidacta japonés Tadao Ando y Ieoh Ming Pei. El acabado es soberbio y elegante, mientras que en los óleos está muy bien logrado su bosque de árboles grises y La diosa inaudita de un tiempo. El rojo sangre intimidante más el rostro de la diosa son excelentes. Lo mismo pasa con mensaje niebla, en el cual el tratamiento del volumen del cabello es brillante. 

El vivir como un artista es asumir firme y conscientemente lo que se quiere hacer, y se es artista sin renegar tanto de ello, más bien responder a las adversidades con producción. Y bueno, para creerse artista —y sobre todo en este país— hay que tenerlos bien puestos. Como bien dice Jota: pintar no es de dioses, es de valientes. 


Foto: del álbum del artista. Puedes ver parte de su trabajo en el muro de Facebook de Locheros.com

(http://www.facebook.com/profile.php?id=100001881266961)

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